lunes 27 de diciembre de 2010

Carta contra la reducción de horas de Historia

PARA: sbobadilla@congreso.cl, masaa@congreso.cl, gsilber@congreso.cl, rodrigogonzalez@congreso.cl, saguilo@congreso.cl, mmonsalve@congreso.cl, jkast@congreso.cl, ghasbun@congreso.cl, grivas@congreso.cl, gverdugo@congreso.cl, rgutierrez@congreso.cl, iwalker@senado.cl, ccantero@senado.cl, chadwick@senado.cl, anavarro@senado.cl, jquintana@senado.cl

Estimados parlamentarios

A pesar de la estima que profeso por la política y sus trabajadores, me resulta ingrato tener que escribirles por dos razones: el motivo que me convoca es la defensa de la disciplina más entrañable del saber, cuyo sentido y sustento me resultan tan evidentes, tan irreprochables, tan sustanciosos, tan elementales, que es triste siquiera enunciarlos porque yo ya daba por sentados estos principios en mi sociedad chilena, en esta cultura. El valor del saber histórico, eso es lo que el señor Lavín y los impulsores de su Proyecto de Ley, cuestionan al pretender quitar horas de Ciencias Sociales al currículum educativo. Y en segundo lugar me es ingrato escribirles porque seguramente en sus agitadas agendas no habrá tiempo para leer todo lo que el pueblo pretende hacerles saber.

Como ciudadana de este país y como profesora de historia reclamo la INJUSTIFICADA modificación del currículum, la INSUSTANCIALIDAD académica de la medida, la ARBITRARIEDAD, el AUTORITARISMO con que es discutido el proyecto sin que estén presentes los actores, los implicados, los expertos, las autoridades en la materia y finalmente la ciudadanía. Se trata de la educación de nuestros niños, de la formación cívica del pueblo que construirá el futuro de Chile, del proyecto de país que vislumbramos. ¿Acaso se puede tolerar que por medio de una medida burocrática se cercene la formación democrática en las aulas, reemplazándola por una mera instrucción? ¿Qué es lo que se pretende con este proyecto? Si alguna modificación hay que hacerle al currículum de Historia y de Filosofía es aumentarle horas, para abarcar disciplinas como Historia del Arte, Estética, Economía, Ciencias Políticas, Antropológía, Sociología, Ética, no quitarle horas!!!

Tan intolerable es esta modificación, más cuando se aprecia lo que se proyecta hacer con las horas en cuestión. ¿Como es posible que en mi país, los legisladores, la clase política, los ciudadanos que los eligen sean tan ciegos para no darse cuenta que ejercitar mecánicamente para obtener mejores resultados en evaluaciones "objetivas", es hacerse una trampa. Los niños y jóvenes de éste país deben aprender más y mejor, sobre todo mejor y como resultado, consecuencia, correspondencia de ese mejor proceso educativo, vendrán las mejoras en las pruebas "objetivas"... el entrenamiento dirigido, planificado para la resolución de cierto tipo de problemas, para cierto tipo de preguntas y para cierto tipo de contenidos, es un reflejo nada más de lo muy arraigado del paradigma "copy and paste". La educación no puede manejarse con criterio maquinista, hay ESPECIALISTAS, gente que se pasa la vida estudiando CURRICULUM, DIDÁCTICA, EVALUACIÓN, PSICOPEDAGOGÍA, etc., ¿por qué la clase política se cree con el derecho de echar por tierra todos esos saberes y modificar sin sustento académico un área tan sensiblemente maltrecha como es la educación chilena?

Por último, creo que deberían investigar en profundidad cómo los sistemas educativos de mejores resultados han logrado sus avances, más que infraestructura, descentralización de la gestión, aumento de remuneraciones, la clave en todos ellos ha sido mejorar la calidad de los profesores. La verdadera revolución de la calidad educativa pasa por la excelencia en la formación académica de aquellos que serán protagonistas en las aulas. Muchos de esos países han implementado selecciones unificadas de los postulantes a las carreras pedagógicas, restringiéndo esa selección tan sólo al 10% mejor evaluado en las pruebas de selección universitaria e imponiéndoles a estos mismos una serie de pruebas de calificación psicológica. Esto pasa por la mejora en el estatus de la carrera pedagógica y por cierto en la sustancial mejora en las remuneraciones, solo una sociedad que tiene una alta consideración de sus docentes puede lograr resultados educativos positivos.


Me despido estimados, esperando que esta frustración que todos los de mi gremio sentimos, tenga alguna cabida en sus prerrogativas y que nuestro mensaje surta algún efecto en sus conciencias.

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Carolina Tobar Tortora
Bachiller en Humanidades
Licenciada en Historia
Pontificia Universidad Católica de Chile